Las tensiones agrarias que han sacudido a la Unión Europea no muestran signos de disminuir, especialmente en Francia, donde el bloqueo de autopistas ha entrado en su decimocuarta jornada consecutiva, a pesar de las concesiones realizadas por la Comisión Europea.
Alrededor de “mil tractores o máquinas agrícolas” ocuparon diversas avenidas en Bruselas, generando escenas caóticas horas antes de una cumbre de líderes de los 27 países de la UE, según informó la policía belga.
La víspera, agricultores franceses y belgas se unieron para bloquear un acceso en la frontera entre ambos países, protestando contra los acuerdos comerciales con naciones fuera del bloque y exigiendo “anuncios contundentes” este jueves.
Aunque la ira agraria no figura en la agenda oficial de la cumbre, el presidente francés, Emmanuel Macron, discutió “el futuro de la agricultura europea” con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, según la presidencia.
Uno de los puntos álgidos es el acuerdo entre la UE y el bloque sudamericano del Mercosur, en negociación desde hace 20 años. Los agricultores sostienen que este acuerdo perjudicaría gravemente al sector en Europa.
El ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, destacó la disposición de París a enfrentarse a la Comisión Europea contra la firma del acuerdo en su forma actual con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
En España, el ministro de Agricultura, Luis Planas, anunció que se reunirá con los tres principales sindicatos del sector el viernes, después de que amenazaran con movilizarse en las “próximas semanas”.
El campo español enfrenta dificultades debido a la sequía de los últimos tres años y la “asfixiante burocracia” de la UE, según denuncian los sindicatos agrarios.
Aunque las circunstancias varían, los mismos reclamos resuenan en la mayoría de los países: una política agraria de la UE demasiado compleja, ingresos muy bajos, inflación, competencia extranjera y una acumulación de normativas.
La Comisión Europea, en respuesta a las protestas, anunció la derogación “parcial” en 2024 de la obligación de dejar un 4% de tierras arables en barbecho, pero estas medidas no parecen satisfacer a los agricultores. La nueva Política Agrícola Común y el Pacto Verde climático son focos adicionales de descontento.
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